Me ha llamado y mucho la atención, que en sus tiempos se vendió como que Kasparov apalizaba siempre a Karpov, o por lo menos eso era lo que llegaba a la gente, y en el total de tantísimos enfrentamientos que tuvieron, le sacó solo una ventaja total de 2 puntos.
Supongo que los de medios de comunicación las potencias de este lado del muro, y la propia renacida URSS que iba camino del cambio, ayudaron a esa imagen, ya que Kasparov representaba el progreso.
2 puntos. . . me he quedado

cuando siempre he creido que le ganaba de paliza, que era muy superior, y lo fue, si, pero no tanto como nos pintaron en su tiempo.
Hasta un tablero de ajedrez puede ser un gran signo de política internacional.
Muchas gracias por compartir este documento.
Me ha despertado el gusanillo del ajedrez y estoy empezando a jugar de nuevo, contra programitas, que por supuesto, me apalean.