¿Y los horarios de la jornada 5? El aficionado, como siempre, el último
Publicado: Sab Ago 29, 2026 1:16 pm
Estamos a 29 de agosto y LALIGA todavía no ha publicado los horarios correspondientes a la jornada 5.
Y sinceramente, me parece una vergüenza.
Podemos hablar todo lo que queramos de modernización, internacionalización, derechos audiovisuales, crecimiento de la competición, nuevas tecnologías y de tener una de las mejores ligas del mundo. Pero hay una cuestión muchísimo más básica que la LALIGA de Javier Tebas sigue sin resolver adecuadamente:
permitir que el aficionado que acude al estadio pueda organizar su vida con suficiente antelación.
Porque detrás de cada entrada y de cada abono hay personas.
Personas que trabajan. Personas que tienen hijos. Personas que tienen compromisos familiares. Personas que necesitan organizar un viaje. Personas que tienen que comprar un billete de tren, reservar un hotel, pedir un día libre o simplemente saber si ese fin de semana pueden comprometerse a hacer otra cosa.
Y mientras tanto seguimos pendientes de que LALIGA decida si nuestro equipo juega un viernes, un sábado, un domingo o un lunes y a qué hora.
¿De verdad esta es la consideración que merece el aficionado que paga un abono y va al estadio?
Lo más frustrante es comprobar cómo otras grandes competiciones europeas son capaces de ofrecer una planificación mucho mayor de sus calendarios. Evidentemente siempre pueden existir modificaciones por competiciones europeas, televisión u otras circunstancias excepcionales, pero una cosa es que ocasionalmente haya que modificar un partido y otra convertir la incertidumbre en el funcionamiento habitual del campeonato.
En España parece que hemos asumido como normal no poder planificar con suficiente antelación cuándo vamos a ver jugar a nuestro equipo.
Y no debería ser normal.
El fútbol profesional genera muchísimo dinero gracias a los derechos audiovisuales y entiendo perfectamente que las televisiones tengan un peso enorme en la confección de los horarios. Pero el fútbol no puede organizarse pensando exclusivamente en quien lo ve desde el sofá y olvidándose de quien mantiene vivo el espectáculo desde la grada.
Un estadio lleno también forma parte del producto que LALIGA vende.
Las gradas, los desplazamientos, los recibimientos, los cánticos y el ambiente que después queda tan bonito en las promociones televisivas existen porque miles de personas han conseguido organizar sus vidas para estar allí.
Por eso creo que una competición que presume de estar entre las mejores del mundo debería imponerse un objetivo bastante sencillo:
publicar los horarios con varias semanas de antelación y convertir las modificaciones posteriores en una excepción, no en la norma.
No parece pedir demasiado. No pedimos decidir los horarios. No pedimos jugar siempre cuando nos venga bien.
Pedimos algo mucho más sencillo: saber cuándo juega nuestro equipo con tiempo suficiente para poder organizar nuestra vida.
Si LALIGA quiere cuidar al aficionado, podría empezar por algo tan básico como respetar su tiempo. Porque sin aficionados en las gradas quizá siga existiendo el negocio. Pero el fútbol sería otra cosa.
Y sinceramente, me parece una vergüenza.
Podemos hablar todo lo que queramos de modernización, internacionalización, derechos audiovisuales, crecimiento de la competición, nuevas tecnologías y de tener una de las mejores ligas del mundo. Pero hay una cuestión muchísimo más básica que la LALIGA de Javier Tebas sigue sin resolver adecuadamente:
permitir que el aficionado que acude al estadio pueda organizar su vida con suficiente antelación.
Porque detrás de cada entrada y de cada abono hay personas.
Personas que trabajan. Personas que tienen hijos. Personas que tienen compromisos familiares. Personas que necesitan organizar un viaje. Personas que tienen que comprar un billete de tren, reservar un hotel, pedir un día libre o simplemente saber si ese fin de semana pueden comprometerse a hacer otra cosa.
Y mientras tanto seguimos pendientes de que LALIGA decida si nuestro equipo juega un viernes, un sábado, un domingo o un lunes y a qué hora.
¿De verdad esta es la consideración que merece el aficionado que paga un abono y va al estadio?
Lo más frustrante es comprobar cómo otras grandes competiciones europeas son capaces de ofrecer una planificación mucho mayor de sus calendarios. Evidentemente siempre pueden existir modificaciones por competiciones europeas, televisión u otras circunstancias excepcionales, pero una cosa es que ocasionalmente haya que modificar un partido y otra convertir la incertidumbre en el funcionamiento habitual del campeonato.
En España parece que hemos asumido como normal no poder planificar con suficiente antelación cuándo vamos a ver jugar a nuestro equipo.
Y no debería ser normal.
El fútbol profesional genera muchísimo dinero gracias a los derechos audiovisuales y entiendo perfectamente que las televisiones tengan un peso enorme en la confección de los horarios. Pero el fútbol no puede organizarse pensando exclusivamente en quien lo ve desde el sofá y olvidándose de quien mantiene vivo el espectáculo desde la grada.
Un estadio lleno también forma parte del producto que LALIGA vende.
Las gradas, los desplazamientos, los recibimientos, los cánticos y el ambiente que después queda tan bonito en las promociones televisivas existen porque miles de personas han conseguido organizar sus vidas para estar allí.
Por eso creo que una competición que presume de estar entre las mejores del mundo debería imponerse un objetivo bastante sencillo:
publicar los horarios con varias semanas de antelación y convertir las modificaciones posteriores en una excepción, no en la norma.
No parece pedir demasiado. No pedimos decidir los horarios. No pedimos jugar siempre cuando nos venga bien.
Pedimos algo mucho más sencillo: saber cuándo juega nuestro equipo con tiempo suficiente para poder organizar nuestra vida.
Si LALIGA quiere cuidar al aficionado, podría empezar por algo tan básico como respetar su tiempo. Porque sin aficionados en las gradas quizá siga existiendo el negocio. Pero el fútbol sería otra cosa.