Página 1 de 1

Una vida para el Elche (por J.M.F.)

Publicado: Vie Mar 11, 2005 9:28 pm
por Punto Deportivo
Una vida para el Elche (por J.M.F.)


Allá en los 60 era un niño que empezaba a vivir, aunque mi primer recuerdo sería un poco mas tardío, fue en el fútbol, era tan pequeño y hacia tanta gracia que una mujer me preguntó:
-¿Y a ti que jugador de gusta más?
-Melenchón-le respondí
-Pues que pena, hoy no juega- así concluyó esta conversación que perduraría en mi memoria y fue el principio de la ruleta, mi vida ligada al Elche.
En esta época jugábamos al �ajo� y al �balontiro� en las desiertas calles de elche, libres para correr y jugar, los profesores te podían pegar, corrías detrás de las niñas para darles una �palmadita�, pantalones de campana, la raya al lado� Mi padre era policía, me acuerdo que pegaba a mi madre y a mis hermanos, pero yo me quedé en medio de toda disputa, mas bien tuve suerte, hasta le caía bien y como policía que era intentaba colarme en el viejo Altabix a tribuna.
Era del Elche, todos mis amigos hablaban de él, era algo grande, me sentía orgulloso e ir al fútbol cada domingo era una romería de gente atraída por el canto de sirena, que fiesta.
Una vez mi padre me castigó sin ir a ver un Elche-Hércules, escuchando mientras �Eva María se fue� en la radio lloré y lloré sin parar para que me dejara, mi madre a escondidas me dio un dinerito para que me escapara y viera el fútbol. Volví a casa contentísimo ¡¡¡le metimos 3 goles!!! Pero llegué a la puerta y oí a mi padre como un demonio pegándole a mi madre, entré despacio y me fui a dormir, estuve 2 meses sin ir al fútbol, pero ya casi no podía ir, lo tenía prácticamente prohibido y a escondidas me saqué el abono. Este abono fue oro para mí, tenía un valor sentimental incalculable, pero un �buen� día lo perdí y fue como quitarme de las manos el mayor tesoro del mundo, y ante tal disgusto mi madre me volvió a sacar uno, pero con cuidado que mi padre no notara nada extraño en las cuentas de la casa.
Ahora era un chaval, me enteré que �por fin� había muerto Franco, empecé a salir con los amigos; en las discotecas habían butacas, ponían música lenta para bailar con las chicas, también se salía los domingos y no como ahora. ¡¡¡Que domingos!!! Después de una semana con una situación cada vez mas insostenible en mi casa y los estudios que cada vez me iban peor, llegaba el domingo y me desahogaba en el fútbol, que placer mi Elche C.F. Que deleite con Finarolli (mi favorito), Trobbiani y Orellana, para mi el mejor trío de la historia. Bajábamos a segunda pero daba igual, éramos un equipo ascensor que caía simpático al país, la gente llenaba el estadio, en este caso Altabix o Nuevo Estadio, que estadio mas imponente, es el tercero mas grande de España, aunque el primero permanecerá en mi corazoncito.
Siempre he sido un chico solitario, muy cortado para las chicas y si encima les decía que era del Elche y que no faltaba a un partido� Entonces me encontré con una chica, me sonaba de algo ¡¡ah!! Era una de las que perseguía en el colegio para tocarles el culo y una vez me dio tal patada que mejor no hablar, que guapa, que mujer, no podía desaprovechar la oportunidad y no lo hice, no me lo podía creer pero aceptó bailar conmigo. He seguido con esta chica hasta hoy, pero tuve que ocultar mi franjiverdismo por un tiempo, no iba al fútbol y una vez que me la llevé y nos sentamos en el anillo se durmió en mi hombro. Oculté mi amor al Elche hasta que me casé con ella, pues fui como un loco a sacarme el abono el mismo año, ahora ella lo recuerda y se ríe, pero que pillo fui. Que mal me supo, por cierto, perderme un partido del Elche para ver E.T en el cine.
El día del Cádiz fue de las desilusiones mas grandes de mi vida, jamás he visto tanta gente junta, algunos dicen que 50000 personas, otros que incluso 70000. Ahí si que fui con mi novia, estábamos muy apretados y de pie en el anillo, justo en una esquina debajo de un foco. Pero ocurrió lo peor, el estadio se vino debajo de tal forma que pensé que jamás la afición podría superar ese golpe moral, me impactó muchísimo ver a tantas personas llorar. Pero yo seguí, en cambio hay quien no ha vuelto más.
Me busqué trabajo y me metí en un taller familiar inmediatamente, pero al poco tiempo me perdí el ascenso a primera del 84, estaba en la mili y todos me felicitaron ¿Qué hacia yo en la mili y el Elche en primera? Lloré de alegría y de pena al no poder estar allí. Al poco tiempo me enteré de que tenía un hijo en camino ¡un hijo para llevarlo al fútbol ! una gamberradita que hacía era pagar para ir a fondo y después saltaba la valla y me pasaba a tribuna, que bueno que nunca me pillaran� o que hicieran la vista gorda, ahora es un tanto difícil, pero siempre que miro a las curvas me acuerdo y visualizo mi imagen de joven saltando esa valla, para llevarse las manos a la cabeza.
El ascenso en Granada si que no lo olvidaré, me llevé a la familia entera, nos sentamos en tribuna cerca de la portería donde se marcó el gol del ascenso, golazo de Robi de falta por toda la escuadra. A punto de acabar el partido mi hijo con apenas 3 años me preguntó en un valenciano de Elche:
- papa� ¿com va l�elx?
-Guanyant 1-0, pujem a primera.

A los pocos años me di cuenta de que la gente hablaba mas del Madrid y del Barça que del Elche, todo dio un giro radical, me di cuenta que las cosas no marchaban, la cosa iba a peor y sin explicarme como, un día me veo llorando de desesperación en los brazos de mi mujer, no se como se había llegado a esa situación, no tenía faena y una familia que sustentar, trabajando incluso los domingos para seguir adelante, además mi Elche que formaba parte de mí y me servía de válvula de escape ahora se hundía junto a mis ilusiones y mis problemas, era el año 94. Aún así le daré gracias al buen amigo que me pagó el viaje a Roldán que perdimos 3-0, para tirarse de los pelos, allá íbamos miles de ilicitanos ante un campo de preferente y con una dolorosa derrota de vuelta. Mi Elche se moría, agonizaba y nunca valoré tanto a este club hasta entonces, comprendí lo histórico que era, con él se iba una parte de mí y de mi vida. La salvación se veía imposible, el pasado glorioso y el resurgimiento era una utopía, dormía muy poco, comía menos� mi familia preocupada, pero intenté olvidarlo y me apoyé en ella.
La salvación vino como un regalo divino, gracias Sixto, gracias Diego y a todos. Aún me hice más del Elche, iba a todos los desplazamientos, mi mujer me dejó como caso perdido, ella sabia que perdía el marido cuando jugaba el Elche. Económicamente por fin estaba acomodado, puede sonar irónico o descabellado pero eso significaba que lloverían abonos del Elche en mi familia, así pues con sudor saqué el negocio adelante además de una familia en crecimiento con una nueva hija, una casa� era (y soy) feliz y el Elche siempre ha sido un punto a favor, estábamos vivos y era lo que importaba, era feliz en 2ªb, aunque la afición no pensaba lo mismo y tras la década de los 90 empecé cada vez a ver mas cemento, la verdad es que nunca he visto al Elche tan lejos de ser un grande, lo que fue en un pasado se quedó como algo inverosímil. Pero ahora paciencia, ya llegaran buenos tiempos, ya nos tocará subir un año de estos, recuperaremos el prestigio que teníamos cuando aquella mujer le respondí que mi jugador favorito era Melenchón, que el ir al estadio se convirtiera en una romería de gente que ama al Elche y que todo el pueblo se sintiera identificado con él, comprarme cromos de fútbol como si de nuevo fuera un niño solo porque sale el elche, lo volveré a vivir yo y mis hijos; a ellos nunca les castigaré con no ver el Elche, como hizo mi padre, que por cierto no se nada de él de hace 15 años, si esta vivo o muerto, nada, pero nunca consiguió privarme de mi ilusión. Volverá la época de los pantalones de campana para el Elche, la de salir los domingos a discotecas donde nos podemos sentar y se puede ligar con la música� y en este caso llevarle la contraria a aquel gran escritor, G. A. Bécquer, pues he de decir que esas golondrinas sí volverán, y estaré esperándolas en mi asiento de toda la vida en preferencia.