Gotelín escribió: Sab Abr 12, 2025 11:57 pm
helikelig escribió: Sab Abr 12, 2025 9:08 pm
También ando pensando cual será
el quilombo que tenga montado Eder en el banquillo. Igual pones a John y Mendoza de titulares, que desaparecen de los siguientes partidos. Igual Rashani te da los tres puntos en 10 minutitos jugados, que en los siguientes ni juega. Igual Mario y Gerard se tiran desde la primera vuelta sin jugar, que te los saca para defender la victoria. Los resultados, desde luego, le están dando la razón. Así que, como el profesional es él, supongo que sabe lo que hace, y conoce lo que maneja. A mi me descoloca, pero no se trata de contentarme ni a mi, ni a nadie.
Pues el quilombo igual consiste en mantener a todos enchufados, igual Pejiño es titular, que Nico Fernández va al banquillo. Excepto Mendoza, que creo que merece más, está rotando, dando oportunidades a todos, hasta confianza a Mourad. El rival no puede saber quienes van a jugar, no lo sabemos ni nosotros. Y esto es un juego de hacer a todos partícipes, despistar al rival y dar descanso a todas las piernas. Igual el quilombo es una tecla clave en los resultados y la clasificación.
Esa podría (y debería) ser la explicación más lógica. Pero no es esa la sensación que me da. Se puede entender que un jugador atraviese una etapa de baja forma, y se caiga de la titularidad, se puede entender que un partido te pida una variación táctica, y por eso haya un puesto que "baile", se puede entender que, tras un partido sobresaliente, se premie con la continuidad en el once, se puede entender que, por recomendación del cuerpo médico, se de descanso a un jugador en concreto...Todo eso es fútbol, y por eso las plantillas se hacen largas, por que las temporadas, y especialmente en segunda división, son también muy largas.
Pero si la clave es esa, despistar al rival, no dar pistas de quien va a jugar, de dar descanso, a nadie debería extrañar que en el próximo Elche - Albacete, la alineación fuera (por ejemplo):
-------------------------Dituro-------------------------
A.Nuñez------------------------------------------Jairo
----------Affengruber-----A.Martin------------------
-------------------------John---------------------------
----Pejiño-----------N.Castro----------------Rashani
-----------------------O.Plano-------------------------
-----------------------S.Kaba--------------------------
Damos descanso a Salinas, a Febas y a Bigas (no vuelva a su época de cristal), damos minutos a Pejiño para que vaya cogiendo forma, y volvemos a remotivar a Rashani, John y Kaba. Vamos metiendo a Nico Fernández poco a poco hasta que alcance su nivel anterior a la lesión. Y cuidamos de Aguado, que parece ser primo de Bigas en cuanto a su condición cristalina. A Josan nos lo reservamos para el final, para si es necesario colgar balones al area a ultima hora. Y cuando Kaba haya cansado a sus defensas, sacamos al Canario para que aproveche ese cansancio con su movilidad arriba.
Desde luego, el rival no se espera una alineación similar.
Y si el resultado acompaña, será que era lo correcto. El día que no acompañe, supongo que deberemos entender que también era necesario todo este descanso, todo este mantener enchufados a todos, etc etc. para intentar ganar el siguiente partido, y afrontar el final de temporada con todos enchufados.
Vamos, que haber tirado el partido en Ferrol o en Cartagena, por ejemplo, formaba parte de este ingenioso plan, al igual que aburrir al rival corriendo tras la pelota, para en los últimos 20 minutos darle el toque de gracia.
No se, no me da esa impresión. Me parecen decisiones mas bien erráticas. Pero yo también soy resultadista, y nunca lo he escondido. Por mi, como si pone al chaval del juvenil de portero el día que nos juguemos el ascenso. Si acabamos ascendiendo, me parecerá estupendo.
Pero claro, ser capitán a posteriori es mucho más sencillo. Y particularmente, yo soy muy capitán a posteriori en cuanto a los resultados. En cuanto a las sensaciones, no puedo ser cínico conmigo mismo. Tengo mas sensación de haber tenido buena suerte en los momentos precisos, que de existir una fortaleza intrínseca en el equipo.